sábado, 11 de febrero de 2012

Ser ateo


Considerar que el universo puede explicarse por sí mismo, o no puede explicarse en absoluto; que sólo hay naturaleza y que ésta es o eterna o autogenerada; que todo lo que existe sólo podía existir de esta manera y que no persigue ningún fin particular o general; que la realidad es reducible a movimiento y figura; que no hay una causa primera ni un fundamento último de las cosas; que se dan excepciones a la causalidad; que la moral es consuetudinaria y varía según el tiempo, el lugar y la perspectiva que adoptemos; que la religión nace de la ignorancia y el miedo y es un mal para el hombre; que la noción de Dios es o superflua o absurda o gratuita; que de lo que observamos se sigue que no hay providencia, o que ésta no se cuida de nosotros; que cualquier revelación es imposible y, por consiguiente, falsa.

8 comentarios:

José Manuel dijo...

Podrías llamarlo natural, en contraposición a sobrenatural.

Desde 1974 en que se descubrieron experimentalmente las fluctuaciones espontáneas del vacío predichas por la mecánica cuántica, no tiene sentido esas consideraciones. En el vacío se genera energía espontáneamente, es decir, como un efecto sin causa (igual que algo tan familiar como la radiactividad, nada misterioso). Así, lo único que asombra es la portentosa cantidad generada en el Big Bang, pero es un asunto cuantitativo, no cualitativo. Resumiendo y en conclusión, se puede decir lo que le dijo Laplace a Napoleón al argüir éste que en su mecánica celeste no veía a Dios por ninguna parte: ”No necesité tal hipótesis, Sire”.

irichc dijo...

El vacío cuántico no es la nada.

José Manuel dijo...

Nadie ha verificado nunca jamás la nada. Es decir, no se puede definir por sí misma. No existe. El vacío cuántico, sí.

irichc dijo...

Sí puede definirse. La nada es la ausencia de todo. Puedes definir "todo" y puedes definir "ausencia". Por tanto, entiendes qué significa "nada".

José Manuel dijo...

Pero eso no es definirla por su propio significado, sino por su antogonista: algo o todo.

Nadie puede observar la nada.
contradictio in terminis sin llegar a la retórica del oxímoron.

irichc dijo...

La falsedad es la ausencia de verdad y podemos reconocerla perfectamente. A nadie se le ocurriría decir que carece de significado o que es un extraño constructo metafísico.

Enrique Arias Valencia dijo...

Tal vez la última humildad de Dios fue la de ocultarse en su inexistencia.

Larissa Huggens dijo...

El autor insiste mucho en respuesta a un comentario que el vacío cuántico no es la nada, eso da cuenta de que su argumentación sólo puede sostenerse bajo otro concepto de "nada" (de otro modo, para qué refutar el vacío cuántico).

Como la nada no existe, entonces lo que sostiene dicho argumento no existe. Y como el vacío cuántico existe, el argumento de José Manuel tiene algún campo de trabajo en este universo sin un fin último. Qué curioso que la masa aparezca de la nada, pero no un sustenso a un argumento de "la nada" puramente dialéctico.

La dialéctica no puede definir la nada así como no puede descubrir qué pasa si dios en su poder infinito genera una piedra que él no pueda levantar. No son cosas filosóficas, es alguien con un diccinario y que fracasó en completar crucigramas.


Por cierto ¡Me he refutado a mí misma! Bueno, al menos yo me doy cuenta cuando lo hago...

Saludos!