viernes, 24 de agosto de 2012

Sacrificio vicario





En términos morales el hombre es un culpable absoluto, pues yerra por su propia iniciativa, sin que nadie le enseñe, y lo hace a sabiendas de su error, hallando en él satisfacción. Desafío a cualquiera a encontrar a un solo ser humano con uso de razón que sea ajeno a estas pasiones o esté permanentemente por encima de ellas. Por tanto, siendo el hombre culpable en su totalidad, se sigue que el hombre no puede perdonar al hombre. Debe perdonarlo Dios. Ahora bien, perdonarlo sin humillarlo sería injusto, porque quien yerra merece ser humillado. Así, puesto que el hombre no quiso humillarse por sí mismo, se humilló Dios al asumir la humanidad y avergonzó al hombre cargando con sus vergüenzas.

2 comentarios:

La abuela frescotona dijo...

creo que el error es ausencia de conocimiento sobre lo que se quiere tratar, entonces no hay culpa
error es fruto de la ignorancia.
si existe conocimiento del error entonces, está la intención de permanecer en él, viciando la conducta.
saludos amigo

Mario Saladich dijo...

Precisamente en términos morales, es donde es más que discutible esto que cuentas.
Imagina a un verdadero ateo. El no yerra a sabiendas de su error; acaso lo hará como consecuencia de su poco entendimiento. En cualquier caso no es responsable de su descreencia, por tanto no sólo no merece ser humillado, sino que tampoco es culpable en absoluto de padecer la escasa inteligencia con la que el creador lo doto.
¿No te parece?