miércoles, 31 de octubre de 2012

Sobre la buena vida




Si el sumo bien es el placer, es un bien sumamente ínfimo. No es mayor que quien lo recibe, y a menudo resulta más caduco e inconsistente que él.

El bien máximo es por naturaleza universal y comunicable. El placer, en cambio, está encadenado a la sensibilidad del individuo y a sus juicios particulares.

Nos referimos al máximo bien como aquel que nos hace necesariamente mejores. Pero no juzgamos a alguien ser mejor por haber gozado más. Luego tampoco seremos de esta opinión con nosotros mismos.

Disfrutar de un bien que no merecemos, lejos de ennoblecernos, nos iguala a los ladrones.

Siendo el placer el bien sumo, lo será o en cualquier cantidad o en determinada cantidad. Si en cualquier cantidad, todo ser por el mero hecho de existir alcanza cierto grado de placer y, por tanto, el sumo bien; asimismo, por el mero hecho de morir, evita en adelante el dolor, esquivando el sumo mal. Si en determinada cantidad, es imposible que el placer sea el sumo, ya que siempre podrá concebirse un placer mayor al experimentado, por lo que a toda saciedad le sucederá inmediatamente el ansia y la incertidumbre. Por consiguiente, teniéndoselo por el mayor de los dones, el placer será ya un bien demasiado barato y al alcance de todos, ya uno demasiado caro y para todos inaccesible.

2 comentarios:

Hernán Toro dijo...

" ya que siempre podrá concebirse un placer mayor al experimentado"

Eso es físicamente imposible. Dado que el placer depende de la activación de una zona del tallo cerebral con un número finito de neuronas, no puede haber un mayor placer al generado por la estimulación simultánea (así sea artificial) de todas esas sinapsis.

El problema de la escolástica es que cada vez que uno de esos pseudofilósofos dice:

"Prueba: FÁCILMENTE ES CONCEBIBLE..."

... generalmente sigue una mentira. El "Fácilmente es concebible" termina siendo la muletilla escolástica para camuflar las peticiones de principio y los errores.

Afortunadamente superamos esa pseudofilosofía hace siglos.

Daniel Vicente dijo...

No estoy de acuerdo. Es concebible un placer mayor, aunque no sea experimentable en nuestra naturaleza actual. También puedo concebir que mido diez metros y muchas otras cosas que no están al alcance de mi desarrollo.