sábado, 12 de agosto de 2023
jueves, 10 de agosto de 2023
miércoles, 9 de agosto de 2023
La lujuria y la avaricia no son percibidas naturalmente como faltas, ya que parecen procurar el bien del hombre y están asociadas a una suerte de alegría. Sabemos por revelación que son nocivas por atraernos a los círculos inferiores y alejarnos de los superiores.
Es fácil ridiculizar al lujurioso y al avaricioso desde un lugar más elevado, sub specie virtutis. En ausencia de dicha elevación, lejos de ser objeto de escarnio, el vicioso capaz de aumentar su placer y su poder por encima del estándar social debe ser visto como un ser superior en términos absolutos y al margen de la moralidad corriente.
Si no hay realidades elevadas o deprimidas tampoco hay actos a los que quepa atribuir superioridad o inferioridad moral. Podremos juzgar sobre su utilidad o conveniencia, pero no sobre su bondad o maldad. La distinción entre el bien y el mal exige diferenciar un arriba de un abajo.
El Dios ha muerto de Nietzsche significa exactamente esto: destruidas las realidades superiores, no hay morales superiores, sólo morales más fuertes.
martes, 8 de agosto de 2023
domingo, 6 de agosto de 2023
Todo lo que existe es o una parte o el todo. Si algo no es el todo, es una parte. Si es una parte, participa del todo. Y si participa del todo, es en parte semejante al todo en el que participa y en parte desemejante a él. Ser en parte algo y en parte no serlo es propio de seres divididos e impropio de la unidad. Por tanto, la unidad no participa en nada. Ahora bien, dado que cuanto existe participa, es participado o participa y es participado, se sigue que la unidad, que no participa en nada, debe ser participada por todo.
El Argumento de la Participación
Gundisalvo argumenta que en una piedra la corporeidad es perpetua, no sujeta a corrupción, y la petreidad temporal, esto es, corruptible. Ahora bien, la corporeidad no es eterna (sin comienzo ni fin) porque la unión de la materia con la forma no es necesaria. De hecho, siendo dos opuestos, a saber, lo que fluye y lo que no fluye, su unión sería imposible sin un nexo externo a ambas, que es Dios creador.
