jueves, 1 de noviembre de 2007

La compasión según Kafka




No deja de sorprenderme el grotesco bizantinismo del debate que, a propósito del rigor de las penas, se pregunta si hay formas más humanas de matar que otras. Pues ¿ejecutar a alguien es menos grave que mortificarlo? Quiero decir, si se acepta que matar es correcto como castigo de determinados crímenes, ¿por qué se iba a rechazar el padecimiento de los reos, tanto el físico como el moral? ¿Se trata solo de eliminarlos porque son peligrosos, pero no de que paguen por sus ofensas?

No. Si tengo derecho a matarte, también te podré atormentar de mil maneras. Tu dignidad desaparece en el momento de pronunciarse la condena. Con la muerte pagas por la transgresión; con el dolor por haber consentido a la misma.

Sin riesgo de sufrimiento no hay libertad, y sin libertad no hay vida. Por ello, sin voluntad de castigar no hay justicia, sólo una prolongación burocrática y mortal de la policía.

8 comentarios:

Rubén dijo...

hola y gracias por pasarte por mi blog , ya me explicaras eso de las cuatro g un saludo

simbol dijo...

"No. Si tengo derecho a matarte, también te podré atormentar de mil maneras. Tu dignidad desaparece en el momento de pronunciarse la condena. Con la muerte pagas por la transgresión; con el dolor por haber consentido a la misma."

Daniel, esto suena poco cristiano, si es que JPII hablo por los católicos cuando se refirió a este tema.

Por qué, en lugar de escandalizar no abres una discusion seria y esclarecedora sobre la pena de muerte? podría serle util a moros y cristianos, y en mi opinión es uno de los pocos puntos donde podemos converger.

Que tal si comenzáramos por elucidar que es lo que puede proponerse y obtener una sociedad dada con etste tipo de castigo?

Que al si exploramos que lecciones ha dado la experiencia donde se ha aplicado o aplica este castigo? Ha sido eficaz frente a los propósitos?

Hay varias preguntas mas.

irichc dijo...

El tema de la pena de muerte es interesante, pero no se pierda de vista que éste es un blog sobre el pecado original y la ultravida. Aquí no pretendía otra cosa que justificar el infierno por el mero hecho de que somos malvados y mortales.

simbol dijo...

Me equivoqué de puerta. Sorry

Te sugiero poner un aviso en algún lado sobre el tema del blog, porque el que tiene, "Ensayos contra el Fatalismo y el Progresismo" dan para cualquier cosa y pueden peroducir estas confusiones.

irichc dijo...

No te equivocaste, juego con la ambigüedad que me permite el trazar líneas paralelas: aquí lo mundano, aquí lo supralunar.

El subtítulo del blog va en consonancia con la temática anunciada. Así, en el relato del pecado original se niega el fatalismo, vinculándose la libertad al destino, y se rechaza el progresismo, uniendo el destino con la muerte. Jamás se han escrito verdades tan rotundas y tan poco alentadoras sobre el hombre. Junto con la doctrina de Jesús, no hay en el mundo sabiduría más sintética que ésta.

irichc dijo...

¡Y será que no es grande la serpiente tentadora!

simbol dijo...

"No te equivocaste, juego con la ambigüedad"

Me di cuenta hace tiempo, pero te concedí el beneficio de la duda. Esta franca admisión pone en tela de juicio todos tus argumentos.

Tomo nota.

irichc dijo...

Sólo cuando especulo, no cuando argumento.