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domingo, 2 de noviembre de 2008

Baudelaire


Au moins aurait-il pu deviner dans cette localisation une malice ou une satire de la Providence contre l'amour, et, dans le mode de la génération, un signe du péché originel. De fait, nous ne pouvons faire l'amour qu'avec des organes excrémentiels. Ne pouvant supprimer l'amour, l'Église a voulu au moins le désinfecter, et elle a fait le mariage.

*

Théorie de la vraie civilisation. Elle n'est pas dans le gaz, ni dans la vapeur, ni dans les tables tournantes. Elle est dans la diminution des traces du péché originel. Peuples nomades, pasteurs, chasseurs, agricoles et même anthropophages, tous peuvent être supérieurs par l'énergie, par la dignité personnelle, à nos races d'Occident.
Celles-ci peut-être seront détruites.
Théocratie et communisme.

Baudelaire

viernes, 16 de marzo de 2007

Oda a la mierda


Alma mía, recuerda el objeto que vimos
esta mañana hermosa:
al torcer un sendero, una carroña infame
en tierra pedregosa.
Con las piernas al aire, como una mujer lúbrica,
rezumando veneno
entreabría su vientre de una manera cínica,
de emanaciones lleno.
El sol iluminaba aquella podredumbre
para cocerla a punto,
y devolver así a la naturaleza
cuanto le diera junto.
El cielo contemplaba esa inmensa carroña
como malsana flor.
Creíste desmayarte y caer en la hierba,
tan fuerte era su hedor.
Y las moscas zumbaban sobre el pútrido vientre,
en negros batallones,
las larvas se extendían como un líquido denso
por los sucios jirones.
Todo aquello movíase como un negro oleaje
que rompía crujiendo.,
dijérase que el cuerpo, lleno de un viejo soplo,
movíase viviendo.
Todo, en torno, sonaba como una extraña música,
como agua en el sendero
o el grano que, en continuo ritmo , el acechador
revuelve en el harnero.
Se borraban las formas, que eran sólo un recuerdo,
un esbozo iniciado
como cuando el artista, recordando lo visto,
deja el cuadro esbozado.
Por detrás de unas rocas una perra excitada
miraba tercamente,
acechando el momento de lanzarse a su presa
para hincarle su diente.
- ¡Y pensar que tú eres igual que esa carroña,
que esa horrible infección,
estrella de mis ojos, sol de mi noche oscura,
tú, mi ángel, mi pasión!
Sí, tal habrás de ser, ¡oh reina de mis gracias!
tras mis últimos besos,
cuando bajo la hierba florida y lujuriante
se deshagan tus huesos.
¡Entonces, oh mi hermosa, diles a los gusanos
que devoran tus restos,
que yo guardé la forma y la esencia divina
de mis amores descompuestos!

Baudelaire


07.Isis -Je vous a...